jueves, 8 de diciembre de 2011

X-Men Orígenes


Si en la primera trilogía de los X-Men la historia se centraba en la lucha por validar las diferencias sociales y sus implicaciones morales, X-men: los orígenes olvida dicho mensaje para enfocarse en las dificultades de Wolverine sobre su condición de hombre-bestia-animal y en el origen de la militarización de los mutantes.

En las primeras escenas del filme se puede ver cómo Logan, en su condición de hombre eterno, luchó en todas las guerras estadounidenses (la Civil, la Primera Guerra Mundial, la Segunda, en Vietnam, etc.) para terminar subordinado en un equipo militar especial comandado por el Capitán Stryker, sin idea clara de los propósitos del grupo. El prólogo es notable y se asemeja a una narración a partir de viñetas de cómic que le dan un ritmo consistente. Por una parte, la secuencia exhibe la relación cercana y cómplice que tiene Logan con su hermano Víctor (quien después se convertiría en Sabertooth) pero a la vez ennoblece el carácter bélico del personaje y muestra la degradación moral que sufre el hermano. Sobre eso, me quedó la duda: si ambos vivieron las mismas situaciones, tienen el mismo carácter y poderes similares, ¿por qué uno se vuelve más violento y menos controlado que el otro? Creo que ahí el conflicto pudo ser interesante pero el guión se lo toma con ligereza y como pretexto para confrontar posiciones polarizadas.

Cuando Logan se harta de la violencia que le rodea (se tardó un siglo en percatarse de ello), desaparece hacia una vida "normal" y en pareja, hasta que años después descubre la historia de la desapareción de dos de sus antiguos compañeros y el asesinato de su mujer por parte de su hermano. Cargado de ira, Wolverine acepta que hagan experimentos con él y le inyectan adamantio a sus garras, lo que lo vuelve prácticamente invencible y peligroso.

 Hasta aquí el tratamiento es extremadamente aburrido (con excepción del prólogo), llena de clichés y pretensión hollywoodense (Logan caminando indiferente durante una explosión, uno de los mutantes luchando contre veinte enemigos sin permutarse, planos medios de los héroes en poses "cool", bla bla bla) pero conforme se descubren los intereses y el perfil de Stryker la película presenta un giro y expone la ambigüedad tanto del capitán como de Sabertooth, pues aunque en apariencia son los villanos de la historia tienen motivos para que la atención de la película se centre en ellos (el tan esperado Gambito pasa inadvertido y no tiene ninguna relevancia). La atención se consigue a partir del encuentro de Wolverine con sus antiguos compañeros, muy similar a una historia detectivesca en que cada elemento va relatando lo que conoce y el espectador y el protagonista hilvanan paulatinamente las verdaderas intenciones de los villanos. Además, el espectador se entretiene cuando aparecen personajes como Cíclope o Xavier quienes, aunque son colaterales, se van acomodando como expectativas que se cumplirían en las películas existentes.

El gran problema de X-men: Orígenes es que, aunque cuenta con distintivos momentos, se define como la mayoría de los filmes veraniegos: parte de una premisa interesante pero se desarrolla con un tratamiento banal y convencional que (ya) no impresiona ni innova, incluso en el terreno complaciente que caracteriza al verano.

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